La experiencia más importante

Debe haber un partido revolucionario del proletariado

La más importante experiencia del movimiento comunista internacional consiste en que el desarrollo y el triunfo de una revolución dependen de la existencia de un partido revolucionario del proletariado

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27-06-2012
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En junio de 1963, el Partido Comunista de China enví­a una larga carta al Comité Central de Partido Comunista de la Unión Soviética, exponiendo ante los revolucionarios de todo el mundo las graves divergencias estratégicas y de principios que dividen en aquellos momentos a un Movimiento Comunista Internacional que está a punto de escindirse, como dice nuestra Lí­nea, en "dos posiciones de clase antagónicas, dos corrientes ideológicas y polí­ticas irreconciliables: el marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsé Tung y el revisionismo contemporáneo".
 Debe haber un partido revolucionario del proletariado
En junio de 1963, el Partido Comunista de China enví­a una larga carta al Comité Central de Partido Comunista de la Unión Soviética, exponiendo ante los revolucionarios de todo el mundo las graves divergencias estratégicas y de principios que dividen en aquellos momentos a un Movimiento Comunista Internacional que está a punto de escindirse, como dice nuestra Lí­nea, en "dos posiciones de clase antagónicas, dos corrientes ideológicas y polí­ticas irreconciliables: el marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsé Tung y el revisionismo contemporáneo".

En el texto, titulado “Proposición acerca de la línea general del Movimiento Comunista Internacional”, pero conocido popularmente como los 25 puntos de Pekín, el PCCh asienta, desde el marxismo-leninismo, los principios básicos que deben guiar la práctica revolucionaria de los comunistas de todo el mundo, frente a la degeneración en que la camarilla dirigente soviética ha transformado al Partido Bolchevique de Lenin y la experiencia del primer Estado socialista de la historia de la humanidad.

Entre ellos, destaca especialmente el punto 24, donde el PCCh sintetiza lo que denomina como “la experiencia más importante del movimiento comunista internacional”. Es decir, la necesidad de que exista un partido revolucionario del proletariado para el desarrollo y el triunfo de la revolución. Han pasado ya casi 50 años desde que el texto fue escrito, y sin embargo tiene hoy más actualidad que nunca.

En un momento de crisis en que el capitalismo enseña su verdadero rostro de explotación, padecimientos y miseria para la mayoría, y en el que, a consecuencia de ello, más y más luchadores buscan una alternativa que ponga fin de una vez por todas a sus desmanes, el punto 24 de los 25 puntos de Pekín constituye una lectura imprescindible y una reflexión más que obligada para todos los revolucionarios que, de una u otra forma, aspiran a hacer realidad la vieja consigna de la Internacional: cambiar el mundo de base, para que los nada de hoy lo sean todo mañana.

“La más importante experiencia del movimiento comunista internacional consiste en que el desarrollo y el triunfo de una revolución dependen de la existencia de un partido revolucionario del proletariado.

Debe haber un partido revolucionario.

"Debe haber un partido revolucionario que pueda defender la verdad" Debe haber un partido revolucionario creado sobre la teoría revolucionaria marxista-leninista y en el estilo revolucionario marxista-leninista.

Debe haber un partido revolucionario que sepa integrar la verdad universal del marxismo-leninismo con la práctica concreta de la revolución en su propio país.

Debe haber un partido revolucionario que sepa ligar estrechamente la dirección con las amplias masas populares.

Debe haber un partido revolucionario que pueda defender la verdad y corregir los errores y que sepa hacer la critica y la autocrítica.

Sólo un partido revolucionario de este tipo es capaz de conducir al proletariado y a las amplias masas populares a la victoria sobre el imperialismo y sus lacayos, lograr el triunfo definitivo de la revolución democrática nacional y conseguir la victoria de la revolución socialista.

Si un partido no es un partido revolucionario proletario, sino un partido reformista burgués

Si no es un partido marxista-leninista sino un partido revisionista;

Si no es un partido de vanguardia del proletariado, sino un partido que va a la cola de la burguesía;

Si no es un partido que representa los intereses del proletariado y las amplias masas trabajadoras, sino un partido que representa los intereses de la aristocracia obrera;

Si no es un partido internacionalista, sino un partido nacionalista;

Si no es un partido que sea capaz de pensar y juzgar por sí mismo y adquirir un conocimiento exacto de la tendencia de las diferentes clases en su propio país mediante una seria investigación y estudio, y que sepa aplicar la verdad universal del marxismo-leninismo e integrarla con la práctica concreta de su propio país, sino un partido que repite ciegamente las palabras de otros, copia la experiencia ajena sin análisis, y da virajes siguiendo el bastón de mando de ciertas personas del extranjero, o sea, un partido que es una ensalada surtida en que hay de todo: revisionismo, dogmatismo y otras cosas, menos principios marxistas-leninistas.

Entonces, semejante partido no puede en absoluto dirigir la lucha revolucionaria del proletariado y las amplias masas populares, conquistar la victoria de la revolución, ni cumplir la gran misión histórica del proletariado.

Esta es una cuestión sobre la cual todos los marxistas-leninistas, todos los obreros políticamente concientes y todos los progresistas del mundo tienen que reflexionar a fondo.”

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COMENTARIOS

Solimar (invitado) 03-02-2013 19:57

De acuerdo con estas palabras;pero si tan claro lo tenia el Partido Comunista Chino ¿qué ha ocurrido para que hoy China vaya a pasos agigantados hacia el capitalismo? Me gustaria que esto se explicase para sacar del escepticismo a mucha gente.