La marcha minera a Madrid

¡Todos con los mineros!

"Mi abuelo luchó en el 34, mi padre en el 62 y ahora me toca a mí­". Así­ de hablaba uno de los mineros encerrado durante 25 dí­as en un pozo asturiano.

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26-06-2012
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La huelga minera de 1.962 fue punta de lanza de una movilización general donde se arrancaron muchos de los derechos que hoy todos disfrutamos. Ahora, en plena oleada de recortes que pretenden robarnos todo ese terreno conquistado, los mineros vuelven a ser un referente de lucha y unidad. A pesar de la descarada manipulación de los medios, la lucha de los mineros contra la liquidación del sector decretada por el gobierno está ganándose el apoyo y la solidaridad de todos.
 Ahora todos somos mineros. No es una movilización por intereses sectoriales. Se dirige contra la oleada de recortes decretada en Washington y Berlí­n, y que nos está afectando a todos.
Ahora todos somos mineros. No es una movilización por intereses sectoriales. Se dirige contra la oleada de recortes decretada en Washington y Berlí­n, y que nos está afectando a todos.
La huelga minera de 1.962 fue punta de lanza de una movilización general donde se arrancaron muchos de los derechos que hoy todos disfrutamos. Ahora, en plena oleada de recortes que pretenden robarnos todo ese terreno conquistado, los mineros vuelven a ser un referente de lucha y unidad. A pesar de la descarada manipulación de los medios, la lucha de los mineros contra la liquidación del sector decretada por el gobierno está ganándose el apoyo y la solidaridad de todos.

No es verdad que las minas españolas deban cerrarse porque ya no sean rentables frente a un carbón extranjero más barato. Tampoco lo son las minas alemanas y nadie pide su liquidación.


No es cierto que “no podamos permitirnos las muchas subvenciones que sostienen a la minería y que pagamos todos”. El dinero público necesario para mantener las minas es sólo un 0,5% de la cantidad que el Estado se ha comprometido a entregar a los monopolios eléctricos en concepto del “déficit tarifario”.


La única verdad es que Berlín ha decretado el fin de la minería española. Y el gobierno de Rajoy se dispone a aplicar el mandato, recortando hasta en un 63% las ayudas públicas al sector. Un tijeretazo que en los hechos supone una sentencia de muerte para la minería española, acelerando la liquidación prevista para el 2018.


En las negociaciones sobre las condiciones de la intervención sobre España, Berlín ha exigido la cabeza de la minería española. Y el gobierno se dispone a concedérsela.


Hace 25 años, las minas de carbón españolas ocupaban a 52.910 trabajadores, y producían 20 millones de toneladas. Ahora sólo trabajan 7.900 obreros, y producen únicamente 8,5 millones de toneladas.


¡Y mientras se cierran minas, Asturias tiene que importar el 70% del carbón que consume!


Pero los mineros han dicho no, y han encabezado una movilización masiva.


La huelga de la minería del carbón comenzó el pasado mes de mayo, con paros los días 28, 29, 30 y 31, y pasó a ser indefinida el uno de junio.


Desde entonces se han sucedido las movilizaciones. Manifestaciones multitudinarias en todos los pueblos mineros, o encierros en tres minas de Asturias y León. En El Bierzo, por ejemplo, siete mineros llevan 30 días encerrados en la mina de Santa Cruz del Sil.


La huelga general decretada en las comarcas mineras no solo ha sido un éxito rotundo. También un ejemplo de solidaridad y unidad.


A pesar de la descarada manipulación mediática, que pretende presentarnos a los mineros como “un grupo violento que mantiene a la población como rehén”, todos quisieron apoyar la huelga. La incidencia del paro fue del 100% en todas las comarcas mineras. Incluso las delegaciones del gobierno se vieron obligadas a certificar los datos ofrecidos por los sindicatos que hablaban de un paro total.


¡Sí hasta la Unión de Guardias Civiles de Asturias emitió un comunicado solidarizándose con las reivindicaciones de los mineros!


Las mujeres de los mineros se manifestaron en Madrid, y los diputados tuvieron que escucharlas cantando “Santa Bárbara”, tradicional himno de lucha de los mineros, en las tribunas del congreso.


Ahora, las movilizaciones culminan en la “Marcha negra” hacia Madrid. Casi 200 mineros recorrerán toda España. Partirán caminando desde Mieres (Asturias), Villablino (León), Bembibre (León) y Andorra (Teruel). Para confluir en Madrid el 11 de julio.


En cada una de las localidades por donde pasan, se multiplican los signos de apoyos y solidaridad. Porque ahora todos somos mineros. No es una movilización por intereses sectoriales. Se dirige contra la oleada de recortes decretada en Washington y Berlín, y que está afectando a la sanidad, la educación, las pensiones, los funcionarios, los parados o los mineros.


Vamos a seguir la marcha minera sobre el terreno, con entrevistas y crónicas, frente al silencio y la desinformación impuesta por los grandes medios sobre la marcha minera.


La unidad entre todas las luchas es hoy clave para poder ganar una batalla donde nos estamos jugando nuestro futuro.

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