Alarma social: corrupción en Totana (Murcia)

inmune por depresión

¿Se imagina usted que no se pueda despedir a un camarero que se fue hace un año del trabajo dejando la caja vací­a, porque al año de estar desaparecido presenta un informe medico de depresión?

0
0 votos
18-01-2009
Publicidad
Pues así­ estamos los murcianos con nuestro diputado regional Juan Morales. Juan Morales es del grupo mixto y antes del escándalo era del PP. También es alcalde de Totana e imputado en una trama de corrupción urbaní­stica por los delitos de cohecho, negociaciones prohibidas a funcionarios, tráfico de influencias, malversación de fondos públicos, prevaricación, falsedad documental y blanqueo de capitales. Pues así­ estamos los murcianos con nuestro diputado regional Juan Morales. Juan Morales es del grupo mixto y antes del escándalo era del PP. También es alcalde de Totana e imputado en una trama de corrupción urbaní­stica por los delitos de cohecho, negociaciones prohibidas a funcionarios, tráfico de influencias, malversación de fondos públicos, prevaricación, falsedad documental y blanqueo de capitales.
Pero el político totanero no esta entre rejas, tiene una fianza de 200.000€. Declaro ante el juez del Tribuna Superior de Justicia el pasado diez de abril.
La mesa del Congreso Regional, tras ver la completa inasistencia del diputado durante un año, decidió dejarle sin sueldo. Unos 3000€ mensuales que en una legislatura son 144.000€ mas las extras, que son 24.000€ mas, suman 168.000€. Esto es lo que los murcianos tenemos que pagarle a un político implicado en un escándalo de corrupción.
Pero el congreso dice que no puede hacer nada, que como ha presentado un certificado médico no se le puede suspender de sueldo.
Ha presentado un escrito de un facultativo que le exime de cualquier actividad parlamentaria. Es de escándalo, las instituciones murcianas subiendo todos los pagos municipales y regionales, aumentando las multas a los ciudadanos por doquier pero para quitarle el sueldo a un corrupto no se puede hacer nada.

Ya no es el corrupto en si, sino la falta de elementos democráticos y ciudadanos para crear vigilancia, para cercar y arrinconar a los ladrones. Se crea un sistema de apoyo al corrupto desde manifestaciones en su pueblo por sus seguidores hasta amenazas a los periodistas que los investigan como ocurrió recientemente. Desde las entrevistas pagadas a Julián Muñoz hasta el “no se puede hacer nada para quitarle el sueldo” a Juan Morales.

De que los ciudadanos honrados y trabajadores denunciemos sistemáticamente estos hechos, exijamos el aumento de penas y la expulsión de la vida publica y política de estos ladrones dependen la desaparición o reaparición de miles de millones de euros en nuestro país. Y de estos miles de millones pueden depender decenas de miles de puestos trabajos productivos que tantísima falta hacen.
Si Juan Morales tiene depresión que se vaya al paro y al psicólogo de la seguridad social, que con los 168.000 €  de su sueldo podemos sacar a 20 o 30 personas de la depresión y del paro.
¿Qué te ha parecido el artículo?
Publicidad