La potencias europeas acuden a una cumbre en Egipto

Las plañideras hipócritas

La conferencia de Sharm el Sheik también tratará de las futuras donaciones para Gaza. Y para sacar la chequera, seguro que Washington y Tel Aviv sí­ que contarán con las compungidas potencias

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18-01-2009
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Merkel, Sarkozy y Brown han expresado en una carta conjunta su apoyo -sí­, su apoyo- al jefe del gobierno israelí­, Ehud Olmert, y al presidente egipcio Hosni Mubarak, por sus esfuerzos por un "alto el fuego duradero" en Gaza. En la carta ofrecen su "estrecha colaboración" a los gobiernos de Israel y Egipto para conseguir el cese de las hostilidades. Poco parece importar que las sendas diplomáticas de Tel Aviv y El Cairo sean antagónicas o que el dirigente sionista se haya mostrado como el más encarnizado defensor de continuar la carnicerí­a en Gaza hasta el final.
 (EFE) Mubarak (Egipto), Rey Hussein (Jordania), Zapatero (España), Brown (R.Unido), Berlusconi (Italia)
(EFE) Mubarak (Egipto), Rey Hussein (Jordania), Zapatero (España), Brown (R.Unido), Berlusconi (Italia)
Merkel, Sarkozy y Brown han expresado en una carta conjunta su apoyo -sí­, su apoyo- al jefe del gobierno israelí­, Ehud Olmert, y al presidente egipcio Hosni Mubarak, por sus esfuerzos por un "alto el fuego duradero" en Gaza. En la carta ofrecen su "estrecha colaboración" a los gobiernos de Israel y Egipto para conseguir el cese de las hostilidades. Poco parece importar que las sendas diplomáticas de Tel Aviv y El Cairo sean antagónicas o que el dirigente sionista se haya mostrado como el más encarnizado defensor de continuar la carnicerí­a en Gaza hasta el final.
Casi desde el principio del inicio del brutal ataque israelí –el 27 de diciembre- y antes aún, cuando Hamás decidió no prorrogar el alto el fuego de un año con Israel, Egipto se ha presentado como el principal mediador de la zona. Por varias razones, algunas obvias.
 
Egipto es el país inmediatamente vecino al conflicto y comparte una estrecha frontera con Gaza. El llamado corredor Filadelfi es el único punto por donde Gaza puede abastecerse (de alimentos pero también de armas). Pero además el régimen de El Cairo está llamado a tomar cartas en el asunto por dos razones de peso. Una por pertenecer a la órbita de EEUU, después de que el sucesor de Nasser, Anwar el-Sadat, abriera en los 70 las puertas a la infiltración norteamericana. El gobierno de Mubarak cuenta con la desconfianza creciente de países como Siria o Irán. Otra porque Egipto alberga en su seno a amplios sectores populares –cada vez más indignados y radicalizados ante la postración de su gobierno ante las potencias occidentales-, a los que las organizaciones islámicas (muchas de ellas terroristas) están encuadrando crecientemente.
 
Es lógico que El Cairo observe con gran preocupación la masacre que ocurre en su frontera nororiental, donde los escombros de los edificios de Rafah aterrizan en suelo egipcio, pero lo cierto es que no se han atrevido –como ha clamado todo el mundo árabe- a abrir la frontera para dejar que escape la maltrecha población palestina.
 
Pero ¿y la civilizada, y la compasiva Europa? ¿Qué decir de los golpes de pecho de la diplomacia de la UE?. Mientras que Merkel, Sarkozy o Brown claman farisaicamente ante la magnitud de la matanza perpetrada contra la población civil –centenares de mujeres y niños inmolados-… reconocen “el derecho de Israel a defenderse” y expresan su apoyo a un representante de la línea más sanguinaria del sionismo israelí: Ehud Olmert, descendiente político de Sharon.
 
 Un Olmert que, en una orgía de sangre, ha llegado a pedir al Pentágono autorización para que sus aviones pudieran sobrevolar el espacio aéreo iraquí para bombardear las instalaciones nucleares de Irán. Un primer ministro que ante la insistencia (por cuestiones tácticas, no humanitarias) de sus ministros Barak y Livni por llegar a un alto el fuego ha sido el principal defensor de continuar con el genocidio hasta el final. A este carnicero, Alemania, Francia y Reino Unido han expresado su apoyo.
 
En el mundo diplomático todo el mundo sabe que condenar tajantemente a Israel significa contrariar a EEUU. Y de ninguna manera una Merkel y un Sarkozy que –después de defenestrar al eje Schröedder-Chirac y su enfrentamiento con EEUU- compiten por tener las mejores relaciones transatlánticas de Europa están dispuestos a ofender a Tel Aviv. Compiten inútilmente porque Reino Unido es prácticamente un apéndice de los intereses norteamericanos en Europa. De Downing Street no va a salir tampoco ningún exabrupto contra el ataque a Gaza.
 
Merkel, Sarkozy y Brown ofrecen su “estrecha colaboración” a los esfuerzos diplomáticos de Israel y Egipto… cuando a los ojos de todo el mundo que se tratan de caminos excluyentes. Mientras que Egipto ha tratado de conversar con todos los países árabes y con Hamás para negociar con ellos un alto el fuego, Israel sólo ha ido a cerrar un acuerdo… a Washington.
 
"Nunca aceptaremos la presencia de ningún soldado (israelí) en Gaza cualquiera que sea el precio'', ha dicho un portavoz de Hamás. Mubarak había llegado a un frágil acuerdo con Hamás, que condicionaba el alto el fuego a la retirada israelí, el fin del bloqueo y la reconstrucción de la franja. Washington y Tel Aviv han decidido unilateralmente decretar un alto el fuego sin retirar las tropas, algo que evidentemente los islamistas no iban a aceptar. Hamás ha continuado lanzando proyectiles, y la tregua unilateral ha durado seis horas… pero ahora la ventaja diplomática la tiene Israel.
 
Las plañideras hipócritas cuentan además con dos destacadas carabinas. Un Zapatero cuya fuerza diplomática consiste en ser el recadero de la Casa Blanca y del Eliseo, y un Ban-Ki-Moon que tuvo que soportar la humillación de que la sede de la ONU en Gaza fuera bombardeada en el mismo momento en el que se reunía con la ministra Livni.
 
Pero claro, la conferencia de Sharm el Sheik también tratará de las futuras donaciones para la reconstrucción de Gaza. Y para sacar la chequera, seguro que Washington y Tel Aviv si que contarán con las compungidas potencias.
 
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