El Estado de Israel y el imperialismo

El sheriff de Oriente Medio (y 8)

La llegada del tándem Bush-Sharon y su lí­nea de dictadura terrorista mundial va a dinamitar todos los avances del proceso de paz y crear las bases de la radicalización de Palestina

0
0 votos
18-01-2009
Publicidad
Fue Eisenhower el primero que denominó a Oriente Medio como "el área de mayor importancia estratégica del Mundo". No se puede entender la existencia del Estado de Israel -ahora que han pasado 60 años desde su creación- de su colocación en el tablero mundial, y de su papel, absolutamente estratégico para el hegemonismo norteamericano, de gendarme de sus intereses en el Medio Oriente. Fue Eisenhower el primero que denominó a Oriente Medio como "el área de mayor importancia estratégica del Mundo". No se puede entender la existencia del Estado de Israel -ahora que han pasado 60 años desde su creación- de su colocación en el tablero mundial, y de su papel, absolutamente estratégico para el hegemonismo norteamericano, de gendarme de sus intereses en el Medio Oriente.
8. La demolición del proceso de paz y el ascenso de Bush-Sharon (1995-2004)
 
A finales de los años 90 algunos de los centros de poder más oscuros de la superpotencia norteamericana –los sectores más agresivos, belicistas y aventureros del complejo militar industrial-, advertidos del surgimiento en Asia de poderosas potencias emergentes que podrían cuestionar en el medio plazo la hegemonía de EEUU, deciden que es preciso cambiar de estrategia. La línea de hegemonía consensuada va a ser torpedeada y dinamitada progresivamente en los últimos años de un Clinton que, acosado por sospechosos escándalos, acaba su segundo mandato bombardeando Yugoslavia.
 
Ya la primera legislatura de Clinton acaba con un suceso que vaticina lo que va a pasar en los años venideros. El 4 de noviembre de 1995, Isaac Rabin, el artífice israelí del proceso de paz y el mayor defensor de la política de “paz por territorios” es asesinado por un extremista judío en Tel Aviv después de pronunciar un discurso de acercamiento a los palestinos. A partir de ahí, el proceso de paz va a entrar en una curva descendente, cada vez más enturbiado por la actividad incendiaria de los extremistas israelíes y palestinos.
 
La situación se había degradado mucho en el tramo final del segundo mandato de Clinton, y los desacuerdos entre Arafat y Ehud Barak eran patentes principalmente en torno al futuro de Jerusalén, cuando la situación dio un salto cualitativo. En septiembre de 2000, meses antes del ascenso de Bush al poder, Ariel Sharon, el carnicero de Sabra y Chatila, uno de los personajes más aborrecidos líderes de la ultraderecha sionista visita la Explanada de las Mezquitas, lugar sacrosanto para los musulmanes.
 
Todo salta por los aires. Al día siguiente se proclama la Segunda Intifada o Intifada de Al-Aqsa, y decenas de terroristas suicidas palestinos se inmolan en calles y mercados de Tel Aviv, causando gran cantidad de muertes. La respuesta de Sharon y Bush, que poco después ganan las elecciones, es contundente y sangrienta. Se promueven los asentamientos judíos en los territorios palestinos, y se cerca Cisjordania de un impenetrable muro de hormigón y alambradas de 7 a 10  metros de alto y 721 km de largo conocido como el “Muro de la Vergüenza”.
 
La brutal represión al pueblo palestino va a ir pareja al desprecio a la legalidad internacional y a la Autoridad Nacional Palestina, cuyo histórico líder Yasser Arafat va a pasar los últimos meses de su vida –que acaba en circunstancias nunca aclaradas del todo- acorralado en el bunker de Ramala ante los bombardeos de Israel. Arafat muere en noviembre de 2004, en medio de un proceso de luchas intestinas dentro de los palestinos entre Al Fatal y Hamás.
 
 Toda la compleja arquitectura del proceso de paz es demolida ante el cambio de línea que supone la dictadura terrorista mundial de Bush.
 
 
 
¿Qué te ha parecido el artículo?
Publicidad