Música

Quadro Nuevo: Las Huellas de Aní­bal

Flamenco, Valse Músete - vals francés -, sonidos de los Balcanes, música oriental, música mediterránea… y mucho Tango. Por las calles de cualquier ciudad europea uno puede cruzarse con Quadro Nuevo.

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16-01-2009
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Inspirados en el tango y la vieja canzone italiana, Quadro Nuevo han creado un laboratorio de sonidos e improvisaciones que pasean por todo el mundo. Con más de 1500 conciertos a sus espaldas y mucha calle bajo sus pies se atreven con todo; en el homenaje que les rinde Trio Grande se unen electro, chillout, hiphop, reggae o incluso drum&bass. Pero ellos nunca pierden el respeto por la música original y el detalle. La suave fantasí­a sensual y melancólica mediterránea, lo amargo y lo dulce, el deseo ardiente del tango… Inspirados en el tango y la vieja canzone italiana, Quadro Nuevo han creado un laboratorio de sonidos e improvisaciones que pasean por todo el mundo. Con más de 1500 conciertos a sus espaldas y mucha calle bajo sus pies se atreven con todo; en el homenaje que les rinde Trio Grande se unen electro, chillout, hiphop, reggae o incluso drum&bass. Pero ellos nunca pierden el respeto por la música original y el detalle. La suave fantasí­a sensual y melancólica mediterránea, lo amargo y lo dulce, el deseo ardiente del tango…
Este cuarteto acústico austríaco emprendieron una aventura de conquista en 1996 y sus componentes Robert Wolf – bregado con el maestro Paco de Lucía -, Mulo Francel, D.D. Lowka y Andreas Hinterseher han recibido numerosos premios, han ocupado primeras posiciones en las listas alemanas de éxitos y presentan una concepción del jazz que escapa a su propia definición.
 
Actualmente tienen ya 50 conciertos comprometidos hasta finales del mes de diciembre del año que empieza, lo que no significa que esta combinación de “románticos vagabundos” y “audaces conquistadores” que cohesiona a la formación, no les lleve por otros derroteros.
 
Incansables y concienzudos “currantes” armonizan la pasión por la técnica, el conocimiento y la investigación instrumental, el respeto por los clásicos y la compenetración con lo extraño.
 
La química surgió en un aparcamiento de Salzburgo, no pregunten como pero en vez de interpretar una banda sonora para la cadena de televisión austríaca ORF decidieron ponerse en manos de la suerte. Sin duda eso parece cuando improvisan, se lanzan al vacío. Pero es virtuosismo y una capacidad de trabajo sorprendente.
 
Como un Aníbal moderno sobre sus pequeños elefantes africanos, Quadro Nuevo ha recorrido España, Francia, Italia, Suiza, Austria… Dinamarca, Turquía, los Balcanes, Singapur, Corea, Canadá, EE.UU y Australia. Más que en extensión recorrida – que ya lo hacen - en lo que superan al histórico general cartaginés es en la amplitud de su música; la que parece tocada por la mano de Baal – Aníbal significa “tocado por la mano de Baal o Dios Sol” -. No hay más que escucharlos:

Luna Rossa fue su primer álbum, empapado de tangos, valses y flamenco. Le siguió Buongiorno Tristezza, en la que se incorpora la bossa nova mezclando cadencias entre España e Italia. Cinepassión llegó para recorrer melodías de 75 clásicos del cine, desde La Strada a Lawrence de Arabia. Canzone della Strada se hunde en la vieja canzone italiana con olor al tango del este.

Mocca Flor se pierde entre tabernas sembradas de turbantes y Antakya – banda sonora del documental “Dos medias vidas” – echa raíces en barro turco. En su último trabajo Bitter Sweet Tango vuelven a encontrarse las piernas de los bailarines entrelazadas “apuntillando” el continente de costa a costa.

Frenético tango… y doce años de increíble música en siete discos, un solo párrafo y sin respirar.
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