Selección de prensa nacional

Madoff y Botí­n se pasean de la mano por Iberoamérica

Los afectados por la estafa acusan al Santander de no haberles informado nunca que ese fondo era gestionado por Madoff. "No habí­amos oí­do nunca ese nombre" dicen muchos de ellos.

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16-01-2009
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Interesantí­simo el amplio reportaje que en su blogg "Diario de América" escribe el corresponsal de La Vanguardia, Joaquim Ibarz, en la región. El tema, un asunto del que ya nos ocupamos en el De Verdad Digital los pasados dí­as 13 y 14, tiene la suficiente importancia e interés como para ocupar toda la sección de hoy.
 Madoff y Botí­n se pasean de la mano por Iberoamérica
Interesantí­simo el amplio reportaje que en su blogg "Diario de América" escribe el corresponsal de La Vanguardia, Joaquim Ibarz, en la región. El tema, un asunto del que ya nos ocupamos en el De Verdad Digital los pasados dí­as 13 y 14, tiene la suficiente importancia e interés como para ocupar toda la sección de hoy.
Como recordará el lector, ya advertíamos entonces que el Banco Santander era la institución financiera española más implicada en la estafa Madoff y que dos tercios de los afectados se encontraban en Iberoamérica. Pues bien, siguiendo esa pista, Joaquim Ibarz ha conseguido recopilar una sustanciosa cantidad de datos y hablar con numerosos afectados. El corresponsal de La Vanguardia adelanta, tras entrevistarse con damnificados de varios países, que son decenas las demandas que se están preparando contra el Santander. Y que todos los afectados tienen intención de presentarlas ante la justicia en caso de que el banco no les reintegre sus inversiones. A lo que además se suma, según informaba días atrás la agencia EFE, la investigación que lleva adelante un poderoso bufete de abogados neoyorquinos –especializados en demandas colectivas– en nombre de inversores norteamericanos que “invirtieron en el fondo de inversión Optimal Strategic US Equity”, también propiedad del banco cántabro.
En las entrevistas, los afectados por la estafa Madoff acusan al Santander de no haberles informado nunca que ese fondo era gestionado por Madoff. “No habíamos oído nunca ese nombre” dicen muchos de ellos. El banco no ofrecía, sino que captaba a sus clientes para que invirtieran en ese fondo, asegurándoles ser de una confiabilidad total, “una inversión para viudas” afirman que les decían para tranquilizarles sobre la seguridad del fondo. En los contratos firmados por los clientes no aparece el nombre de Madoff ni de ninguna de sus empresas como gestor último de las inversiones. El banco cobraba una comisión tan alta (el 2,35%), que todos los inversores creían que era el propio banco el que llevaba directamente las inversiones y la gestión de sus activos, cuando en realidad éstos estaban en manos de Madoff.
Aparte de las posibles consecuencias penales y de la investigación abierta por la fiscalía anticorrupción española –de la que ya informamos en su día–, las consecuencias para el Santander pueden ser de un calado mucho más hondo. En la actualidad, Iberoamérica representa ya un tercio del negocio y de los beneficios del Santander. Y tras la adquisición de la filial brasileña del ABN-Amro en 2007, las previsiones del banco apuntan a que para 2010 la región aporte nada más y nada menos que un 40% de los beneficios anuales totales del grupo. No es difícil imaginar las repercusiones que podrían tener una cascada de denuncias y juicios contra el banco a lo largo y ancho del continente americano. Donde, a diferencia de lo que ocurre con la justicia española, no es seguro que los gestores del banco tengan la condición de intocables. Muchísimo menos si las demandas saltan a la justicia estadounidense.
Durante años, el mundo financiero ha seguido con expectación la meteórica carrera ascendente de Botín y el Santander hacia el top ten de la banca mundial. Ascenso conseguido en parte gracias a órdagos y apuestas de muy alto nivel en las que nadie –excepto al parecer el propio Botín– estaba seguro que dispusiera de tan buenas cartas como para salir victorioso. Está por ver si en esta ocasión, con el caso Madoff, no le han pillado en un renuncio.
 
 
 



Miles de latinoamericanos víctimas del timo de Madoff


Joaquim Ibarz
La onda expansiva de la estafa Madoff, la mayor por el método de pirámide financiera de la que se tiene noticia, ha llegado con fuerza a América Latina, afectando a miles de inversores de todos los países del continente (...)
Entre los clientes latinoamericanos implicados en la estafa de Madoff, los hay de todo tipo, desde el gran empresario con una abultada cuenta de decenas de millones de euros al comerciante que empezó prácticamente de la nada y que, gracias a una vida de trabajo y sacrificio, ha ahorrado unos cientos de miles.
En Iberoamérica se están preparando decenas de demandas contra el Grupo Santander, que se presentarán con premura si el banco español no reintegra los depósitos de sus clientes que se evaporaron con la estafa de Bernard Madoff. El futuro del Grupo Santander en este continente puede deteriorarse gravemente al estar en juego el principal capital de un banco: la confianza. Centenares de sus mejores depositantes, que han sido víctimas de la pirámide financiera, aún confían en que Emilio Botín, anuncie antes de la junta general del próximo día 26 que el banco asume las pérdidas de sus clientes por la estafa de Madoff, tal como en parte se hizo con los perjudicados por la quiebra de Lehman Brothers.
La posición de los afectados se ha fortalecido al conocerse que la fiscalía anticorrupción de España indagaría las pérdidas de 2.300 millones de euros de clientes del Banco Santander por inversiones con Bernard Madoff. Cuando esta información se dio a conocer en los días navideños pasó medio desapercibida, pero al aparecer el martes en la primera página de The Wall Street Journal hizo sonar todas las alarmas (...)
El Grupo Santander es el primer banco de América Latina en cuota de mercado. En este continente obtiene ya la tercera parte de sus ganancias; según las previsiones, en pocos años los beneficios superarían el 40 % (...)
“Si no atienden nuestro justo reclamo, la confiabilidad y prestigio del banco sufrirá un grave quebranto. Nosotros depositamos nuestra confianza en el Santander, que nos propuso invertir en el fondo estrella del banco, el Optimal SUS EQ IRL A USD Security. Nos lo presentaron como un fondo del Santander, con el que no corríamos ningún riesgo. Nunca había oído hablar de Madoff”, declara a “La Vanguardia” un inversor mexicano de origen y pasaporte español, que ya está en contacto con otros clientes para crear una asociación de afectados que emprendería acciones comunes en defensa de sus intereses. Nuestro informante recalca: “Yo no quería especular sino tener un depósito seguro, tal como me dijeron”. Y en tono más bien amenazante, señala: “Se resuelve bien este problema o pueden haber consecuencias muy serias”.
“La Vanguardia” ha conversado con perjudicados de algunos de los ocho países latinoamericanos en los que opera el Grupo Santander, además de Puerto Rico.  Coinciden en que no pretendieron invertir con fines especulativos, ya que en todo momento estuvieron convencidos de haber depositado su dinero en uno de los fondos más seguros del mercado (...)
Los depositantes con los que hemos tenido contacto coinciden en que ningún ejecutivo del banco que les vendió el fondo les advirtió que corrían riesgo alguno. Por ello, el pasado 14 de diciembre se sorprendieron muy desagradablemente al saber que el fondo Optimal en realidad no era del Banco Santander, como en todo momento se les aseguró, sino que lo gestionaba Bernard Madoff, nombre que la gran mayoría oía por vez primera.
Varios españoles con los que hemos conversado anticiparon que si se ven obligados a plantear la demanda en Suiza o Estados Unidos, países en los que compraron los fondos Madoff, darán la cara y se identificarán con nombre y apellidos ante la opinión pública (...)
“Elegí al Santander para depositar mis ahorros por tratarse de un banco español que me inspiraba confianza. No soy especulador, buscaba un refugio. Detrás de cada dólar que he perdido hay un gran esfuerzo, no lo he ganado con pelotazos.  Nos dicen que en la Junta General del día 26, el Santander anunciará unos beneficios de unos 9.500 millones de euros. Sería inmoral que repartan ese dinero sin atender a las víctimas de la estafa”, comenta un empresario que ya tiene problemas para pagar la nómina de sus empleados (...)
“Para convencerme de la confiabilidad del fondo Optimal, un ejecutivo del Santander me dijo que era una inversión de viudas”, nos comenta desde Bogotá otro afectado. “No era un fondo especulativo, la rentabilidad que nos daba, no inducía a sospechas. Sólo un año tuvimos un beneficio del 10 por ciento, que atribuimos a la buena gestión del Santander. Yo no buscaba ningún riesgo”, agrega este cliente.
“Los clientes de Santander en Monterrey fueron invitados a invertir en ese fondo”, dice Ernesto Canales, uno de los abogados corporativos más importantes de Monterrey, la capital industrial de México. Canales declara a “La Vanguardia” que varios clientes del Santander perjudicados por la estafa Madoff se le han acercado con interés de conocer sobre la posibilidad de entablar una demanda.  Según el abogado, hay cuatro elementos que, además de la negligencia de gestores y auditores, permitirían entablar una querella judicial: 1) Hay casos en los que el cliente no tenía conocimiento de que el fondo Optimal lo manejaba Madoff; 2), el banco no sólo recomendaba, sino que abogaba por el fondo Optimal; 3) hay que aclarar el papel de la Junta de Gobierno del Santander en el caso; 4) el cuchillo ensangrentado (la prueba del crimen) sería la comisión del 2’35 % que el Santander cobraba a los clientes por la gestión.
Este corresponsal ha podido ver los folletos con los que el Santander promociona el fondo Optimal afectado y las fichas informativas que el banco periódicamente entrega a sus clientes. Comprobamos que, efectivamente, se cobra una comisión del 235 % y que el único gestor del fondo, al cien por ciento, es Optimal Management. Madoff no aparece ni en la letra pequeña. El rendimiento anual neto oscila entre 6, 7 y 8 por ciento.
Más de un cliente opta por el radicalismo, y advierte que si no le reintegran los fondos “retiraré el dinero de todas mis cuentas y procuraré hacer todo el daño posible”. Quizá en Madrid no se percibe lo que podría afectar a la imagen del banco que se presentaran centenares de demandas, a las que los medios informativos presumiblemente prestarían atención, aumentando las querellas como una bola de nieve. La situación es delicada, ya que ninguno del grupo de ejecutivos que desde Miami, Houston y Ginebra viajan a México para llevar las cuentas de banca privada ha visitado este país en las últimas semanas. Un cliente amenazó verbalmente a un ejecutivo, y por precaución el banco decidió que se cortaran los contactos personales. Es lo que los agentes han contado por teléfono a los clientes que reclaman su presencia (...)
Las pérdidas de los afectados iberoamericanos representan más de los dos tercios de los 2.330 millones de euros (3.117 millones de dólares) que se han evaporado tras depositarlos el Santander en Madoff. Según documentos a los que ha tenido acceso “La Vanguardia”, los inversionistas mexicanos perdieron unos 380 millones de dólares, los argentinos una cifra ligeramente inferior, los brasileños unos 300 millones, los chilenos 250, 170 los venezolanos, 160 los colombianos…
“El monto de los activos son significativos, pero lo peor es el impacto que las demandas tendrían en la reputación del Santander”, ha declarado Carlos García, analista de ING. “Santander tiene que hacer frente a la posible respuesta legal de los clientes, lo que podría atraer mayor atención hacia el caso”, añadió.
Un abogado mexicano, que en nombre de tres afectados prepara una demanda contra el Santander, comenta a este diario que el banco tiene todas las de perder al haber cobrado 2’35 por ciento de comisión por la gestión de un fondo que siempre presentó como propio. Señala el letrado que esa alta retribución ameritaba que el fondo estuviera bien manejado y excelentemente auditado. “El banco eligió a Madoff como gestor, lo usó, cobró sus buenas comisiones y nunca lo comunicó a sus clientes. Ahora debe responder”, subraya el abogado (...)
La agencia EFE informó ayer que el bufete neoyorquino Kaplan Fox & Kilsheimer, especializado en demandas colectivas entre otros casos complejos, está investigando al Banco Santander y trata de reunir a clientes de la entidad española que se hayan visto afectados por la estafa orquestada por Bernard Madoff. Ese despacho de abogados, con oficinas en Nueva York, San Francisco, Los Ángeles, Chicago y Nueva Jersey, ha subrayado en un comunicado que tiene “larga experiencia en la defensa de denuncias y demandas colectivas relacionadas con fraudes financieros”.
“Kaplan Fox & Kilsheimer ha estado investigando al Banco Santander por potenciales violaciones de la legislación federal y estatal de Estados Unidos sobre el mercado de valores”, recalca el despacho de abogados. Kaplan Fox asegura que ha abierto la investigación “en nombre de inversores (del banco) que han resultados afectados por el esquema piramidal de miles de millones de dólares orquestado por Madoff”. “En particular, los clientes del banco español que invirtieron en el fondo de inversión Optimal Strategic US Equity podrían haberse visto afectadas por ese supuesto fraude”, se dice en el escrito del despacho de abogados.
LA VANGUARDIA. 14-1-2009
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