El presidente de Colombia recibe el premio Cortes de Cádiz

Premio al terror

¿Le darí­a usted un premio de medicina al Doctor Mengele? ¿Le darí­a un premio al cuidado de la infancia a un pedófilo?

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16-01-2009
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Poco más o menos es lo que ha ocurrido con la I edición del Premio a la Libertad concedido en Cádiz para aquellas personas o instituciones que se hayan caracterizado "por la profundización, difusión y extensión de la Libertad en el ámbito iberoamericano". Este premio acaba de concederse al presidente colombiano Álvaro Uribe, envuelto en el mayor histórico escándalo de narco paramilitarismo que sacude a las instituciones colombianas. Poco más o menos es lo que ha ocurrido con la I edición del Premio a la Libertad concedido en Cádiz para aquellas personas o instituciones que se hayan caracterizado "por la profundización, difusión y extensión de la Libertad en el ámbito iberoamericano". Este premio acaba de concederse al presidente colombiano Álvaro Uribe, envuelto en el mayor histórico escándalo de narco paramilitarismo que sacude a las instituciones colombianas.
No sólo la fiscalía colombiana está investigando a más de 120 parlamentarios (algunos de ellos huidos del país para evitar los cargos casi todos del Partido de la U -de Uribe-) sino que varios familiares del presidente y, él mismo, está siendo investigado por ser uno de los sostenes de los escuadrones de la muerte en Colombia. Entre ellos el senador Mario Uribe, primo y mentor del presidente o José Obulio Gaviria, uno de los consejos presidenciales más influyentes y primo político del gran capo de la droga, Pablo Escobar.

Durante el mandato de Uribe (considerado el “hombre fuerte” de Bush en la región) se ha incrementado notablemente la persecución a sindicalistas, líderes populares, periodistas, organizaciones de derechos humanos… Un total de 474 sindicalistas han sido asesinados durante los seis años que lleva el Gobierno del presidente o, por ejemplo, Colombia y México se encuentran entre los países con el mayor número de periodistas asesinados (más que en Irak) y crímenes sin esclarecer.

Sólo entre 1982 y 2005 los paramilitares perpetraron más de 3.500 masacres. Y es inestimable el grado de persecución, torturas o desplazamientos forzados al que han sometido al pueblo colombiano.

La Corte Penal Internacional está intentando juzgar estos crímenes, pero el gobierno colombiano se niega a firmar el tratado que lo haría posible.

Habría que preguntarse ¿quiénes y con qué criterio se ha elegido a este personaje para otorgarle un Premio a la Libertad? ¿Acaso no hay miles de auténticos luchadores por la libertad en Iberoamérica merecedores de este galardón?

El premio nace con la vocación de mantenerlo más allá de 2012, en homenaje al bicentenario de la Constitución de 1812. Desde luego, la celebración de la Constitución de las Cortes de Cádiz se merece un homenaje digno.
 
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