El Estado de Israel y el imperialismo

El sheriff de Oriente Medio (5)

En los años 70 la situación defensiva de EEUU y el avance de la superpotencia soviética permiten a Egipto y Siria lanzar un ataque sorpresa sobre Israel, lo que se conoce como la Guerra del Yom Kippur

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15-01-2009
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Fue Eisenhower el primero que denominó a Oriente Medio como "el área de mayor importancia estratégica del Mundo". No se puede entender la existencia del Estado de Israel -ahora que han pasado 60 años desde su creación- de su colocación en el tablero mundial, y de su papel, absolutamente estratégico para el hegemonismo norteamericano, de gendarme de sus intereses en el Medio Oriente Fue Eisenhower el primero que denominó a Oriente Medio como "el área de mayor importancia estratégica del Mundo". No se puede entender la existencia del Estado de Israel -ahora que han pasado 60 años desde su creación- de su colocación en el tablero mundial, y de su papel, absolutamente estratégico para el hegemonismo norteamericano, de gendarme de sus intereses en el Medio Oriente
5. La guerra del Yom Kipur (1973)
 
La década de los 70 se va a producir un cambio en la correlación de fuerzas entre las dos superpotencias. EEUU, derrotado en Vietnam, va colocarse a la defensiva, sumido en una profunda crisis social, política, económica y militar, y va a perder numerosas plazas fuertes a lo largo y ancho del planeta. Al mismo tiempo, la URSS, de la mano de Breznev, representante de los sectores más duros de la nomenclatura soviética, aprovecha la debilidad de su rival hegemonista para dar pasos cada vez más audaces y agresivos.
 
La Guerra de los Seis Días dejó para Israel una amplia profundidad estratégica. El control de la península del Sinaí –una barrera natural de 250 km de desierto) y de la franja de Gaza, así como del desierto de Judea en la frontera con Jordania y de los Altos del Golán al norte con Siria daban una gran ventaja defensiva al Tsahal. La gran superioridad aérea demostrada en la Guerra los Seis Días también contribuyó a relajar el nivel de alarma de Israel.
 
Egipto y Siria, armados con moderna maquinaria soviética, preparan un frente de países árabes para lanzar un ataque a Israel. La idea era copar a Israel por dos frentes: Egipto avanzando por el sur y Siria, con el apoyo jordano, e iraquí, por el norte y el este. El 6 de octubre de 1973 día del Yom Kippur, fiesta judía, Egipto y Siria lanzaron su ataque sorpresa contra Israel.
 
La fecha había sido escogida desde el punto de vista táctico y propagandístico. Los árabes esperaban coger a la mayoría de la población ayunando y las defensas descuidadas por los permisos de los soldados. Además la fecha también tiene una connotación religiosa para los musulmanes: el 6 de octubre Mahoma libró la Batalla de Badr que dio la primera victoria musulmana contra los infieles. El mando egipcio denominó a la ofensiva Operación Badr (Operación Luna Llena).
El ataque, sorpresivo y contundente, coge a Tel Aviv desprevenido. En la primera semana Siria logró conquistar los Altos del Golán y Egipto cruza el canal de Suez y toma posiciones en el Sinaí. Pero la contraofensiva de Israel, que sufre grandes pérdidas, y la mala coordinación de los árabes, revierte la situación. En la segunda semana, el Tsahal está a 50 km de Damasco y a 80 de El Cairo. El apoyo jordano e iraquí también es derrotado.
 
Al ser derrotadas las fuerzas árabes y el ejército israelí adentrándose en Siria y Egipto, la URSS decide pactar con EEUU. Kissinger, secretario de Estado de la administración Nixon, se desplaza a Moscú para entrevistarse con Breznev y negociar un alto el fuego. La superpotencia soviética ha visto frustrado el ataque de sus satélites árabes, y a un EEUU a la defensiva no le interesa incrementar la tensión en la zona.
 
Tras el alto el fuego, Egipto e Israel iniciaron conversaciones reservadas bajo el patrocinio de Estados Unidos. La situación se vio favorecida, por un lado, el impacto que en la sociedad israelí había supuesto la guerra del Yom Kippur; por otro, las posiciones del gobierno egipcio que, alejándose de la órbita soviética (y acercándose en los años venideros a la norteamericana), buscaba una paz estable con Israel. Tel Aviv abandonó los campos petrolíferos de Abu Rodeis, a cambio de que EEUU le abasteciera de todo el combustible necesario, y Egipto levantó el bloqueo del Mar Rojo. La península del Sinaí, a excepción de la parte lindante a Israel, quedó en manos egipcias.
 
En la próxima entrega trataremos la década de los 80, donde la Guerra Fría entra en un periodo especialmente enconado, y uno de los generales destacados en la Guerra del Yom Kippur –Ariel Sharon- va a tener u sangriento papel en la Primera Guerra del Líbano.
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