ERE de Indo en Tortosa

Cierre a la vista

Al igual que en la ERE de Cegasa en Vitoria, tras la decisión del grupo INDO de mandar a casa a 37 de los 43 trabajadores de su planta de Tortosa planea el fantasma de la deslocalización asiática.

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15-01-2009
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Tras el despido, en junio pasado, de 99 trabajadores de su planta de Gerona, el fabricante de lentes ópticas y monturas Indo ha presentado un expediente de regulación de empleo (ERE) temporal de 70 dí­as para 37 de los 43 trabajadores de su filial Sociedad Anónima de Manufacturas Opticas (Samo), localizada en Tortosa (Tarragona). Tras el despido, en junio pasado, de 99 trabajadores de su planta de Gerona, el fabricante de lentes ópticas y monturas Indo ha presentado un expediente de regulación de empleo (ERE) temporal de 70 dí­as para 37 de los 43 trabajadores de su filial Sociedad Anónima de Manufacturas Opticas (Samo), localizada en Tortosa (Tarragona).
En agosto del año pasado la familia Garrigosa, que había estado al frente de la compañía catalana fabricante de material óptico durante los últimos 30 años, abandonó la dirección de la empresa tras una ampliación de capital que dio entrada a Iberfomento, una compañía de capital riesgo que colocó a uno de sus hombres en el consejo de adminnistración. El objetivo de la operación era disminuir la deuda de la compañía y aumentar su eficiencia productiva pero también continuar con el proceso de deslocalización de la producción a Asia, a china y Tailandia donde el grupo había instalado dos plantas de producción entre 2004 y 2007. Las plantas asiáticas (en Suzhou (China) y en Tailandia) han acaparado más del 60% de la producción de la compañía de gafas y lentes orgánicas, dando empleo a más de cuatrocientas personas en total.  Con el despido pactado de 99 de los 121 trabajadores de su fábrica de lentes de Vilafant (Girona) para trasladar la producción a la planta que la compañía tiene en Tailandia, Indo daba por culminado el proceso de deslocalización asiática.  La medida de la ampliación de capital se realizó ante el hecho de que la óptica tuvo unas pérdidas de 6,5 millones de euros en la primera mitad del año 2008, frente al beneficio de 357.000 euros del mismo período de 2007. Ahora se aduce que hay que adecuar la producción de 2009 a la caída del 20 por ciento experimentada en las ventas de gafas durante el cuarto trimestre del año pasado, pero lo que se adivina, y esto sí que no lo dicen, es que el proceso de deslocalización no esté tan culminado como parece. Habrá que seguirle la pista.
 
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