Carpetazo al juicio de Ibarretxe

Responsables del fascismo en Euskadi

El archivo de la causa contra Ibarretxe no debe enterrar el juicio pendiente

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12-01-2009
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El Tribunal Superior de Justicia del Paí­s Vasco ha decidido archivar la causa contra el lehendakari Ibarretxe por "presunta desobediencia" al Tribunal Supremo, por reunirse con la Batasuna ilegalizada de Otegui en medio del llamado "proceso de paz". También ha archivado la causa contra los representantes de Batasuna que se reunieron con Ibarretxe y los socialistas vascos. Igualmente ha decidido archivar la causa contra los socialistas Patxi López y Rodolfo Ares como "colaboradores necesarios".
 (Efe) Ibarretxe sonrie a la llegada al Palacio de Justicia
(Efe) Ibarretxe sonrie a la llegada al Palacio de Justicia
El Tribunal Superior de Justicia del Paí­s Vasco ha decidido archivar la causa contra el lehendakari Ibarretxe por "presunta desobediencia" al Tribunal Supremo, por reunirse con la Batasuna ilegalizada de Otegui en medio del llamado "proceso de paz". También ha archivado la causa contra los representantes de Batasuna que se reunieron con Ibarretxe y los socialistas vascos. Igualmente ha decidido archivar la causa contra los socialistas Patxi López y Rodolfo Ares como "colaboradores necesarios".
Pero el archivo de esta causa no cierra el auténtico juicio pendiente contra Ibarretxe y Arzallus: el juicio como los auténticos responsables del fascismo en Euskadi y la perpetuación del terrorismo durante más de treinta años.
 
A Ibarretxe y Arzallus hay que sentarlos en el banquillo por haber utilizado el terror para conseguir sus objetivos políticos etnicistas y secesionistas. Y seguir utilizándolo para tratar de imponer un referéndum “franquista” bajo el terror de las pistolas. Establecer como estrategia propia la del “árbol y las nueces” ¿no es un delito de complicidad con el terrorismo? ¿No es una incitación al atentado terrorista incitar a “sacudir” el árbol (atentados de ETA) para que otros (ellos) recojan las nueces?
 
A Ibarretse y Arzallus hay que sentarlos en el banquillo por haber señalado objetivos a ETA. Marcando con una diana a los “enemigos del pueblo vasco”, las víctimas que ETA y la “kale borroka” habrían de elegir: unas veces los jueces y fiscales; otras los miembros de la rebelión ciudadana, periodistas, intelectuales y empresarios no nacionalistas; en muchas ocasiones a los cargos democráticos en los ayuntamientos o la autonomía; o a las fuerzas de seguridad del Estado. Es tan amplia la estela de señalados por el dedo de la línea nazifascista del PNV que han contribuido decisivamente al exilio de más de 200.000 vascos. No hay que olvidar que ha sido Arzallus el que durante 30 años ha calificado a los periodistas como “la Brunete mediática de Madrid” o a la rebelión democrática como “la extrema derecha”.
 
Hay que juzgarlos por fomentar el odio a España y a todo lo español, tanto en sus declaraciones como a través del control sobre los centros de enseñanza, ikastolas y centros públicos, donde se ha azuzado el enfrentamiento entre los vascos con el conjunto del pueblo de las nacionalidades de España.
 
A Ibarretxe y Arzalllus hay que juzgarlos por poner los recursos y las instituciones de la autonomía vasca, convertida en un auténtico régimen nacional-nacionalista, al servicio de la financiación y el apoyo a la banda terrorista y su entramado. El los presupuestos se financia con cientos de millones a organizaciones directamente vinculadas con la banda terrorista ; o se instrumentaliza con directrices políticas a la Ertzaintza para que se inhiba ante las actuaciones terroristas y minimizar las detenciones.
 
Ibarretxe ha estado en el banquillo por “causas menores”. El encausamiento judicial de la línea nazifascista del nacionalismo vasco está aún pendiente. Y esa es la principal exigencia de la lucha contra la impunidad del terrorismo en Euskadi.
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